miércoles, 19 de septiembre de 2012

LAS COPLAS DEL TERREMOTO DEL 85 RÁPIDAMENTE PERGEÑADAS, DEDICADAS A LOS CAÍDOS EN ESTA DESGRACIA Y EN DESGRACIA


Para Marco Rascón
                                            

Del terremoto que nos aniquiló,                                             
de su rugido aplastante                                                          
nació un corazón gigante
que con su latido urgente 
al gobierno derrotó.

Desde entonces ahí estuvo
demandante, denunciante,
generoso en lo que pudo
y con los corruptos, rudo.

Porque hasta antes de ese instante
para tener gobernante
sólo estaba permitido
mirar por televisión
al que elegía el Presidente.

Porque hasta antes de ese instante
el voto estaba prohibido
para elegir al regente
de la ciudad capital.

Porque hasta antes de ese instante
tuvimos, por imposición
el cañón de Hank González
y al Ramón de tantos males.

Ese corazón masivo
tendió un lazo, compasivo,
a los más desprotegidos.

Porque hasta antes de ese instante
tuvimos, por imposición
a Manuel Camacho Solís.
¡Qué período escalofriante!

Fue mucho lo que logró
contra esa imposición
nuestra constante presión.

Ahora podemos votar
por un destino infeliz
y al mismo diablo abrazar
en un acto travestido
por un partido vampiro
o un vampiro mal parido
que al corazón del gigante

le hincó su diente podrido.
 ¡Qué período escalofriante!

1 comentario:

  1. Que lindo escribe señora, que manera de estrujarle a uno la memoria.
    René Loyo Cárdenas

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